Como ya comenté en el artículo de la presentación de la Gamo Compact el disparador viene de fábrica extremadamente duro y eso no nos deja sacarle todo el partido que es capaz de darnos esta modesta pistolilla en el tiro de precisión a 10 metros.
Voy a tratar de mostraros lo que hay que hacer para suavizar el gatillo lo suficiente como para poder ir a las competiciones con la cabeza bien alta y, seguramente, poder sonrojar a más de uno que lleva un arma de más de 1000 euros.
Quiero aclarar desde el principio que he cometido muchos errores y aunque finalmente he conseguido hacerlo, con la experiencia de la primera vez, la segunda sería mucho más efectiva y menos traumática para el arma, pero la única manera que conozco de aprender es haciendo las cosas y aprender de los errores cometidos.
Para hacer esta modificación he leído todo lo que he encontrado en la Red en castellano. El único artículo sobre el tema hecho de forma seria y minuciosa que he encontrado está incompleto ya que solo contiene el texto sin las fotos que debían ilustrarlo. El texto está tan vinculado a las imágenes que es absurdo tenerlo publicado de este modo. Se trata del artículo publicado en ac.net por el usuario Gurb en 2005 por si os apetece echarle un vistazo. Una pena.
Después he encontrado muchas referencias y comentarios cortos en diversos foros donde compañeros intentan explicar este proceso a otros compañeros que lo preguntan. Estas pequeñas aportaciones me han ayudado mucho para hacerme una idea general de lo que había que hacer y el modo de hacerlo. Aunque, como veréis, yo en mi línea y cagándola por no hacer caso a la experiencia de otros.
Vamos al tajo.
Gracias a Dios (y a los diseñadores de Gamo) no hay que desmontar por completo el arma para acceder al grupo del diparador. Cosa que se agradece ya que nos ahorra mucho tiempo en montaje y desmontaje del arma para hacer las pruebas pertinentes cada vez que modificamos algo.
Desmontaremos las cachas extrayendo los dos tornillos que la sujetan al armazón.
